Centro recreativo en el borde rio

 Emplazamiento para un centro recreativo  

Este proyecto nace a partir de la necesidad de reconectar la ciudad de Santa Juana con su paisaje natural, entendiendo el borde del río como un espacio actualmente residual, pero con un gran potencial para convertirse en un lugar de encuentro para la comunidad.

La propuesta se emplaza en este límite urbano, tomando la calle como punto de llegada, y planteando un gesto claro: rematar el recorrido urbano y proyectarlo hacia el paisaje. A partir de esto, el edificio se configura mediante una forma abierta, que se orienta en dos direcciones principales: hacia el cerro, enmarcando las vistas, y hacia el río, donde el proyecto se eleva como estrategia para lograr una relación visual con el horizonte fluvial.

En el centro de esta configuración aparece un vacío verde, que funciona como el corazón del proyecto. Este espacio no es solo un patio, sino un lugar de transición, encuentro y permanencia, donde ocurren las principales actividades comunitarias, permitiendo que el edificio se organice en torno a él.

El programa se estructura de manera clara y flexible. En sus extremos se ubican los talleres y espacios de uso comunitario, pensados para actividades recreativas, aprendizaje y desarrollo local. Hacia las zonas más accesibles se disponen los espacios públicos, como el acceso, áreas de reunión y servicios, mientras que el proyecto incorpora también cocina, baños y espacios de apoyo, necesarios para su funcionamiento como equipamiento.

De esta manera, el edificio no se entiende como un objeto aislado, sino como un articulador del territorio, capaz de activar el borde, extender el espacio público y generar nuevas relaciones entre la ciudad, el río y el paisaje.

El proyecto propone habitar el borde río transformándolo en un espacio activo, abierto y comunitario. Orientado para jóvenes y adultos, abierto a la comunidad de Santa Juna  

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